LA ESPIRAL DE VIOLENCIA CONTRA EL CAMPO DEBE CESAR DE INMEDIATO

Otra vez. La historia se repite. La rotura de silobolsas volvió a ser noticia, esta vez en un establecimiento agropecuario cercano a Palavecino, correspondiente al departamento Gualeguaychú. De este modo, el o los vándalos dejaron a la intemperie más de 200 toneladas de soja en un hecho que merece el más rotundo rechazo.

En este sentido, desde la Sociedad Rural Argentina -Distrito Entre Ríos- y su Filial Gualeguaychú reprobamos y censuramos este hecho que viene a sumarse a un sinfín de atentados contra la propiedad privada que a lo largo y ancho de la Argentina han tenido como damnificados a productores agropecuarios.

Resulta incomprensible desentrañar las mentes que realizan este tipo de acciones vandálicas. Debemos entender que cuando se incendia un campo o se destroza un silobolsa provocando pérdidas cuantiosas, se ataca sencillamente a un productor, que es a su vez trabajador, inversor, dador de empleo y en muchos casos padre de familia.

Tristemente, los ataques se han venido sucediendo en una escalada peligrosa de violencia que no sólo no parece cesar, sino que vienen en aumento ante la mirada impasible de grandes sectores del Estado. Lo peor del caso es que hay sobrados fundamentos para creer que estas agresiones tienen una clara raíz ideológica.

Por ello y ante esta nueva embestida contra el campo argentino, instamos a una expeditiva detención de los responsables y reiteramos la condena del infame atentado.

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SOCIEDAD RURAL ARGENTINA

Distrito Entre Ríos

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